Aprender a alcalinizar nuestro organismo a través de la dieta

¿Hasta que punto es importante el equilibrio ácido/alcalino en nuestra dieta?

¿Cómo puedo organizar mi dieta de forma sencilla?

El verdadero orígen del ser humano es el mar. Por ello es muy importante intentar mantener equilibrado nuestro “mar interno”, ya que la proporción de agua de nuestro organismo está entre un 65%/70% dependiendo de la edad. No nos sentiremos igual si nos encontramos en un estado ácido, neutro ó alcalino. Es decir, si el agua de nuestro organismo está más limpia o más sucia. Si acumulamos más ácidos de los que podemos eliminar privaremos a nuestras
células de oxígeno convirtiéndolas en cancerosas.

Para entender un poco los valores del PH, un PH neutro sería 7 (lo que representa un agua pura). Un PH inferior a 7 representa una solución ácida y un PH superior a 7 representa una solución alcalina.

Nuestra sangre, es ligeramente alcalina presentando un  PH de 7’35 a 7’45, sin embargo en nuestro estómago hay un ambiente más ácido para poder realizar el proceso de digestión. En él encontramos un PH de 2 a 3 en personas adultas y un PH de 4 en bebés lactantes.

Nuestro organismo pone en marcha la regulación del mismo a través de distintos sistemas:

1.- Mediante la respiración, haciendo que el anhídrido carbónico que espiramos influya de manera más ácida hacia nuestra sangre.

2.- Mediante los riñones, el cual se encarga de generar una orina más o menos ácida para conseguir reequilibrar las funciones del organismo.

3.- Mediante la alimentación, el cuerpo humano dispone de una “reserva” de bases orgánicas que utiliza para restablecer el equilibrio en caso de que el PH sanguíneo varíe, pero una mala alimentación puede llegar a provocarnos un estado de “acidosis”. Por ello, para obtener un metabolismo celular sano, es necesario que aportemos constantemente sustancias de naturaleza alcalina. De esta forma neutralizaremos el exceso de ácidos. La sangre obtiene esta base directamente de los alimentos que ingerimos.

Los alimentos, como cualquier elemento de la naturaleza, tienen distintos grados de acidez o alcalinidad. En general todas las frutas y verduras resultan alcalinizantes. Aunque debemos de tener en cuenta que no es lo mismo la reacción química de un alimento fuera que dentro del organismo. Cuando metabolizamos el alimento puede generar una reacción diferente a su característica original. Es el caso por ejemplo del limón y la miel. Ambos tienen un PH ácido, pero una vez ingeridos provocan una reacción alcalina.

En la misma línea, los minerales juegan un “rol” importante en la respuesta acidificante o alcalinizante de los alimentos y nos permite realizar una elección más consciente.  Como información tened en cuenta que los alimentos con un alto contenido en azufre, fósforo y cloro son más acidificantes. Por el contrario, los alimentos que aportan una buena dosis de calcio, magnesio, sodio y potasio son más alcalinizantes.

En contra de lo que se cree, no todos los ácidos son dañinos.

Los que pueden beneficiar al organismo en diferentes situaciones son los ácidos frutales: cítrico, málico, tartárico, fumárico . Estos ácidos, una vez metabolizados por nuestro organismo se combinan con minerales y dan lugar a sales minerales que son elementos que tienen la capacidad de fluidificar o alcalinizar la sangre.  También pueden oxidarse en ella y ser eliminados del organismo como anhídrido carbónico, activando así la ventilación pulmonar.

Los que pueden perjudicar al organismo en otras situaciones son los otros ácidos como el oxálico, el benzoico, el tánico y sobre todo el úrico, el láctico y el butírico. El oxálico está presente en acelgas, espinacas, cacao y remolacha y pueden en algunas situaciones personales disminuir la absorción del calcio dañando a los riñones. El ácido benzoico que está presente en las ciruelas estaría contraindicado en casos de gota y reumatismo. El ácido tánico presente en el café, té negro, vino tinto, fruta verde o poco madura pueden bloquear o limitar la digestión de las proteínas.

Esto no quiere decir que se deban rechazar las verduras mencionadas, pero sí moderar su uso  si se es propenso a estas enfermedades.

Los ácidos presentes en las carnes como son el úrico, láctico y purinas, consumen las bases necesarias para poder ser neutralizados por la sangre y poder ser eliminados posteriormente por el organismo.

Para que os sea más sencillo y proporcionaos “la clave” para reequilibrar el estado del organismo, el secreto está en que se ingieran en cada comida 2 partes de alimentos alcalinos por 1 de alimentos ácidos.  

¿Y esto cómo lo sé? ¿Dónde está la lista de alimentos?

No hace falta ninguna lista. Es mucho más sencillo si integráis estas pautas.

  • El alimento crudo tiene oxígeno. El  cocinado no.
  • Del alimento crudo conseguimos: agua + oxígeno + fibra
  • Del alimento cocinado conseguimos: grasas + proteínas +minerales + azúcares.
  • Las dos formas de ingesta son necesarias para el organismo pues de forma contraria entraríamos en déficit nutricional = acidez = enfermedad. Lo ideal es la combinación de ambos : Crudo ( 2 partes )+ Cocinado (1 parte).
  • El número de platos alcalinos ha de superar al número de platos ácidos a lo largo del día.
  • Si añadimos a nuestra dieta el consumo de agua alcalina a diario los beneficios serán mucho más efectivos. 
  • Si atendemos estos principios básicos de lo ácido y alcalino de nuestro organismo nos va a permitir eliminar una gran cantidad de síntomas muchos de los cuáles seguro que ya consideramos normales de tanto convivir con ellos.

 

Os facilito el ejemplo de un menú diario donde predominan los alimentos alcalinos:                  

 

Desayuno:

Una pieza de fruta (alcalina)

Bocadillo de pan integral untado con tomate y aceite de oliva y jamón ibérico. ( El pan y el jamón serían ácidos , y el tomate y el aceite alcalinos)

Comida:

Caldo de verduras (ácido) donde añado un poco de zanahoria rallada cruda (alcalino ), ó jugo de verduras crudas con manzana (alcalino)

Legumbre cocinada (ácido) acompañada de un poco de ensalada (alcalino)

1 pieza fruta. (alcalino).  

Cena:

Crema de verduras o verdura cocida (ácido) donde incorporaremos unos brotes verdes crudos. (alcalino)

Pescado a la plancha (ácido) con un chorrito de limón. (Alcalino)

Almendras crudas (remojadas previamente para que puedan ser activados sus principios activos y eliminando sus antinutrientes que la protegen). (Alcalinas)

Como veréis es un ejemplo donde en un día hemos ingerido más alimentos alcalinos que ácidos con lo que hemos equilibrado de forma correcta nuestro menú. 9 alcalinos + 6 ácidos

Y recuerda: Las sustancias ácidas rechazan el oxígeno y las alcalinas lo atraen. Privar a una célula de oxígeno durante 48 horas puede convertirla en cancerosa.

 

2 comentarios en “Aprender a alcalinizar nuestro organismo a través de la dieta”

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